El proceso de reconstrucción comenzó en marzo de 2026, cuando All Hands & Hearts se movilizó para llevar a cabo una restauración a gran escala del campus dañado.

El equipo sobre el terreno llevó a cabo una reforma integral de las instalaciones, lo que ha permitido contar con aulas más seguras, acceso a agua potable, instalaciones sanitarias modernas, un comedor renovado y un parque infantil totalmente nuevo donde los alumnos por fin pueden volver a jugar.



Proteger a nuestros jóvenes: formación sobre seguridad en Internet
En un esfuerzo fundamental por proteger a nuestros jóvenes, nuestro coordinador comunitario, JM, organizó un taller interactivo sobre protección infantil dirigido a los alumnos. La sesión proporcionó a los niños los conocimientos esenciales necesarios para distinguir entre el «toque bueno» y el «toque malo», ayudándoles a sentar unas bases sólidas para establecer límites personales y defenderse por sí mismos.
Más allá de la seguridad física, la clase también abordó el ámbito digital, sensibilizando a los alumnos sobre peligros acuciantes en Internet, como el ciberacoso y la captación de menores con fines sexuales. Al dotar a los alumnos de estas habilidades prácticas para la vida, la iniciativa garantiza que nuestros jóvenes se sientan seguros, protegidos y preparados para desenvolverse con seguridad tanto en su entorno físico como en el digital.

De los daños causados por las tormentas a unas aulas resistentes a las catástrofes
El proceso de reconstrucción comenzó en marzo de 2026, cuando All Hands & Hearts se movilizó para llevar a cabo una restauración exhaustiva del recinto dañado. Lo que antes era un recinto afectado por una tormenta es ahora un recinto seguro y resistente a los desastres, construido para acoger a 128 niños, a sus profesores y a las generaciones futuras. El equipo sobre el terreno llevó a cabo una renovación completa del recinto, dotándolo de aulas más seguras, acceso a agua potable, modernas instalaciones sanitarias, un comedor restaurado y un parque infantil totalmente nuevo donde los alumnos por fin pueden volver a jugar. Además de las nuevas construcciones, los equipos completaron los trabajos de renovación integral de dos edificios de aulas ya existentes, lijando las superficies por dentro y por fuera para preparar el recinto para una nueva capa de pintura.


Las labores prácticas de construcción requirieron una ingeniería exhaustiva y mano de obra cualificada. Los equipos ataron las barras de refuerzo para las vigas del zócalo, levantaron los pedestales, prepararon el encofrado prefabricado y realizaron ajustes estructurales precisos para garantizar que los edificios puedan resistir futuras tormentas. En la construcción también se incorporó cuidadosamente el «amakan», un revestimiento tradicional filipino de bambú trenzado. Elegido por su probada resistencia ante desastres, el diseño ligero y poroso del amakan mantiene las aulas frescas de forma natural, al tiempo que resiste las lluvias torrenciales, los vientos fuertes y los terremotos. Tras haber demostrado anteriormente su durabilidad al resistir con firmeza un gran tifón durante otros proyectos de reconstrucción llevados a cabo en Filipinas, como la Escuela OBI, el amakan ofrece una solución sostenible y fácil de reparar que se adapta perfectamente al clima de la isla.

Un traspaso de poderes memorable: devolviendo la esperanza, la estabilidad y las sonrisas a Salvación
Por fin, la escuela se entregó a finales de julio. Fue una celebración llena de alegría, marcada por bailes tradicionales, discursos y una ceremonia de inauguración. Para los padres y los profesores, ver a los niños correr a explorar su nueva escuela fue un poderoso recordatorio de lo que se puede lograr con una respuesta dedicada ante las catástrofes. Esta enorme empresa fue posible gracias a sólidas alianzas, con el apoyo fundamental de los donantes Home Credit Philippines y Happy Hearts Czech, junto con socios clave de Streetlight. Con la reapertura oficial de unas aulas más seguras, All Hands & Hearts no solo ayudó a construir nuevas estructuras, sino que devolvió la estabilidad y un futuro más prometedor a toda la comunidad de Salvacion. Aunque Salvacion ya está preparada, seguimos trabajando en las próximas escuelas que hay que restaurar.


Un futuro seguro y resiliente para los estudiantes
Gracias a la dedicación de la comunidad, los voluntarios y los generosos donantes, los alumnos de Salvación disponen ahora de un colegio seguro, resistente y acogedor en el que pueden concentrarse, aprender y jugar.
Vuestro apoyo nos permite responder de inmediato tras las catástrofes y ofrecer soluciones resilientes a las comunidades, tal y como hemos hecho en la escuela primaria Salvación.






