Cuando llegamos por primera vez a la casa de Will, los suelos cubiertos de barro y las paredes anegadas mostraban el impacto de la tormenta. Nuestro equipo retiró gruesas capas de barro y escombros de las zonas más afectadas, ayudando a Will a dar el primer paso hacia la recuperación.

En la casa de LA, la devastación iba más allá de suelos y paredes. LA construyó todos los armarios a mano y llenó las habitaciones de recuerdos que compartía con su mujer, a la que había perdido hacía apenas un año. Nuestro equipo rescató cuidadosamente lo que pudo, conservando el vestido de novia de su mujer, colchas cosidas a mano y fotos familiares irremplazables.

Aunque nuestro trabajo en las casas de Will y Los Ángeles marca un hito importante, nuestro equipo sigue avanzando, apoyando a más propietarios que aún se enfrentan a las secuelas de las inundaciones. Cada casa que restauramos es algo más que paredes y suelos. Es la preservación de los recuerdos, la esperanza y los cimientos para la reconstrucción de una comunidad.