Tres semanas después de las inundaciones, muchas de las comunidades más afectadas de Nepal siguen sin acceso por carretera. Se ha confirmado la muerte de casi 1.400 personas y más de 5.000 siguen en paradero desconocido. Los puentes que antes conectaban una comunidad unida y intacta han desaparecido, y ahora el río divide la vida cotidiana, lo que obliga a la gente a cruzar en teleféricos improvisados.
Nuestros equipos están sobre el terreno prestando apoyo a las familias desplazadas, proporcionando suministros para el cuidado respetuoso de los fallecidos y distribuyendo generadores y equipos eléctricos. También estamos ayudando a las comunidades a limpiar y desinfectar viviendas y colegios para prevenir enfermedades, el moho y la contaminación, y construyendo instalaciones de ducha para que las familias puedan conservar cierta dignidad y estabilidad en medio de todo esto.


Las escuelas se han convertido en un foco de atención especial. Estamos proporcionando a los alumnos kits de aprendizaje, juguetes para el desarrollo de la primera infancia, juegos educativos, zapatillas y otros artículos básicos para ayudarles a recuperar una cierta normalidad. Un instituto que había estado sirviendo como centro de realojamiento para familias desplazadas necesitaba ayuda para volver a su función original, por lo que nuestro equipo limpió a fondo y desinfectó nueve aulas, trasladó los pupitres y fregó los suelos para que la escuela pueda reabrir lo antes posible. En Nuwakot, también estamos construyendo una valla de seguridad alrededor de una escuela situada a orillas del río para mantener a los alumnos a salvo y alejados del terreno inestable cercano al agua. Es un pequeño cambio con un impacto real: un espacio más seguro para aprender y una preocupación menos para unos niños que ya tienen tantas cosas en las que pensar. Al apoyar tanto a los alumnos como a los profesores, estamos contribuyendo a crear la continuidad que permite a los niños seguir aprendiendo, jugando y avanzando, incluso en las circunstancias más difíciles.


A medida que las comunidades pasen de la fase de respuesta a la emergencia a la de recuperación, seguiremos atendiendo sus necesidades más urgentes y ayudándolas a reconstruirse de forma segura. Durante los próximos dos años, nuestro objetivo es recaudar 5 millones de dólares para reconstruir 20 colegios en las comunidades que más las necesitan, aprovechando nuestros años de trabajo en Nepal y contribuyendo a crear lugares más seguros y sólidos para que los niños y las familias puedan reconstruir sus vidas.
Ayúdanos a reconstruir 20 colegios en Nepal
Que los niños vuelvan al colegio no es el paso definitivo de la recuperación. Es uno de los factores que hacen posible la recuperación.
Gracias por ayudar a los niños de Nepal a volver a un lugar seguro donde aprender.






