El 24 de junio, dos fuertes terremotos sacudieron Venezuela uno tras otro, y miles de personas se quedaron sin hogar. Las familias tuvieron que trasladarse a refugios provisionales abarrotados en La Guaira y las zonas cercanas.
En caso de catástrofe, el agua potable es fundamental. Como primera medida, apenas unas horas después de la catástrofe, nuestro equipo ya estaba repartiendo botellas de agua entre los equipos de búsqueda y rescate y las personas afectadas. Ahora, meses después de la catástrofe, las familias viven hacinadas en refugios sin acceso a agua potable ni a instalaciones sanitarias.
La entrega de los depósitos de agua ha sido el primer paso, pero se necesita todo un sistema logístico para que la comunidad pueda beneficiarse plenamente de ellos: un lugar donde instalarlos, tuberías para llevar el agua donde se necesita, filtros para que el agua sea apta para el consumo y una infraestructura que permita que el agua llegue a las duchas, los aseos y las zonas de lavado.
En todas las comunidades afectadas por el terremoto en Venezuela, AH&H ha ido trabajando en cada una de esas etapas. Lo que comenzó como una iniciativa de emergencia para suministrar agua potable se ha ampliado a la construcción de cabinas para duchas y aseos, estructuras estables y protegidas para albergar pesados depósitos de agua, tuberías para el transporte del agua y filtros para que sea apta para el consumo.



En todas las zonas afectadas de Venezuela, el equipo de AH&H ha estado recopilando esta información:
Mare Abajo: Se han construido 26 duchas, además de depósitos de agua y filtros en las principales zonas de acogida.
Golf Caraballeda: Se han construido cuatro aseos y dos duchas para las familias que viven en viviendas provisionales.
Centro Cristiano para la Familia: Se han instalado dos grandes depósitos de agua para abastecer a más de 80 personas.

Cada lugar tiene necesidades diferentes. Algunos solo necesitan una forma de almacenar más agua. Otros necesitan cabinas que garanticen la intimidad y un sistema de drenaje para que la gente pueda bañarse con seguridad. Gracias a nuestro socio, Wine to Water, los filtros que hemos instalado convierten el agua local en agua potable que la gente puede utilizar sin problemas. Esto es solo el principio; tenemos la intención de quedarnos y apoyar a los afectados por los terremotos en Venezuela a largo plazo.
Apoyo a la recuperación a largo plazo tras los terremotos de Venezuela
Cuando los titulares de las noticias pasan a un segundo plano, el arduo trabajo de reconstrucción no ha hecho más que empezar. Cada aportación financia directamente las iniciativas de recuperación sostenidas y a largo plazo allí donde más se necesitan.
Gracias por ayudar a las familias de Venezuela a reconstruir sus vidas, sus hogares y su futuro.






