Agua limpia a largo plazo
En la urbanización Brisas de Maiquetía, unos 2.500 residentes repartidos en 20 bloques de pisos se vieron obligados a abandonar sus hogares cuando los terremotos dañaron sus viviendas y la infraestructura de abastecimiento de agua de la que dependían. Las familias se refugiaron en tiendas de campaña en las calles, los aparcamientos y los jardines, sin acceso fiable a agua potable.
Ya hemos instalado y puesto en marcha el sexto y último AquaBlock de la comunidad, en colaboración con Planet Water. Cada unidad produce 700 litros de agua potable por hora, abastece a 3.500 residentes y está diseñada para seguir prestándoles servicio durante los próximos 10 años. El sistema funciona con un depósito de un millón de litros que había quedado fuera de servicio debido a los daños causados por el terremoto en las tuberías circundantes, pero que ahora ha recuperado plenamente su funcionalidad.
El acceso al agua potable se ha extendido también más allá de Brisas de Maiquetía:
- Mare Abajo: se han entregado 22 sistemas de filtración de agua y 400 pañales a familias con bebés y niños pequeños, lo que contribuye a resolver uno de los mayores retos a los que se enfrentan actualmente los hogares que se están reconstruyendo tras los terremotos.
- Carabobo: A tres horas de La Guaira, esta comunidad ya tenía un acceso limitado al agua potable incluso antes del terremoto. Esta semana, las familias de la zona recibieron 7 depósitos de agua y 22 filtros de agua, lo que benefició a unas 500 personas, lo que nos recuerda que, mientras la ayuda se concentra en la costa, las comunidades del interior siguen esperando.
- Tanguarenas: Se han entregado sistemas de filtración de agua, junto con palas, kits de higiene, colchones y mosquiteras, a una iglesia que ahora hace las veces de centro comunitario.



Recuperar las rutinas: la ducha y la colada
En El Campito, un antiguo campo de béisbol reconvertido en centro de acogida desde el primer día de la intervención, nuestro equipo instaló duchas para que los residentes tuvieran acceso a instalaciones de aseo seguras, limpias y privadas.
En Mare Abajo, hemos construido una nueva lavandería para devolver la sensación de normalidad a las familias desplazadas que están atravesando la transición hacia sus nuevos hogares, como parte de una iniciativa más amplia en colaboración con Acción contra el Hambre que comenzó con duchas de emergencia y que ahora se está ampliando. Tal y como señaló un miembro de la comunidad, una lavandería ayuda a las personas a recuperar sus rutinas con dignidad.
Equipamiento de los equipos de intervención
Las labores de recuperación en Venezuela corren a cargo de los bomberos locales, los equipos de protección civil y los grupos de rescate voluntarios, que siguen trabajando mucho después de que haya concluido la fase de respuesta inicial. Hemos trabajado para que cuenten con el equipamiento necesario:
- Se ha entregado maquinaria pesada, martillos hidráulicos, sierras, cortadoras, taladros y material de almacenamiento al Grupo de Rescate Enrique Bourgoin, que sigue trabajando en las estructuras dañadas más de un mes después de los terremotos.
- Se han entregado herramientas de alta resistencia a los Topos, un equipo mexicano de búsqueda y rescate que peina los escombros en busca de las personas que aún siguen desaparecidas.
- Se han entregado palas y sierras a los bomberos y a los equipos de protección civil de Catia La Mar, que siguen retirando escombros en primera línea.
- Se están realizando entregas continuas de palas a los equipos de bomberos que trabajan en la retirada de escombros y residuos que quedan esparcidos por toda la ciudad.
También estamos ayudando a crear «bancos de herramientas» comunitarios en colaboración con los cuerpos de bomberos y las organizaciones de rescate locales, en los que se almacenan martillos rompeconcreto, taladros, sierras, palas y otros equipos que los equipos de intervención y los vecinos pueden tomar prestados mientras continúan las labores de recuperación. Dejar estas herramientas en manos de la comunidad significa que la recuperación no se detiene cuando lo hacen los equipos de intervención.
Apoyo a las organizaciones de primera línea
El Centro Cristiano para la Familia de La Guaira funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y distribuye más de 1.000 comidas al día, además de prestar apoyo a las familias y al personal de rescate. Para ayudar a conservar de forma segura los medicamentos y los suministros médicos sensibles a la temperatura, hemos donado una nevera portátil y un frigorífico con el fin de respaldar su labor.
Nuestro equipo también entregó alimentos, kits de higiene y colchones a los docentes locales de Maiquetía, en La Guaira, una de las zonas más afectadas.
Seguimos aquí
Tras seis semanas, nuestro compromiso sigue siendo el mismo. Desde sistemas de abastecimiento de agua de emergencia diseñados para durar una década, hasta herramientas que quedan en manos de la comunidad, pasando por espacios que devuelven la dignidad en el día a día, All Hands & Hearts ofrece soluciones a medio y largo plazo para las comunidades de Venezuela, y seguiremos aquí a largo plazo.






Marca la diferencia
La necesidad sigue siendo acuciante. Vuestro apoyo nos permite seguir estando presentes, colaborando con las comunidades, respaldando las iniciativas locales y haciendo todo lo que está en nuestra mano para ayudar a las familias a recuperarse a largo plazo.
Gracias por tu apoyo.






