Cuando se produce una catástrofe, All Hands & Hearts se moviliza de inmediato para averiguar cómo podemos ayudar. Pero, ¿qué significa eso realmente? ¿Cómo decidimos adónde ir y cómo podemos ayudar mejor?
Paso 1: Posicionamiento previo
Patrick explica que el primer paso es lo que se conoce como «preposicionamiento». Para hacer frente al huracán Isais, el equipo aterrizó en Atlanta (Georgia), pero enseguida determinó que debía dirigirse a Pensacola (Florida), el mejor lugar para establecer una base segura.
«Lo primero que hay que tener en cuenta es el acceso: ¿a qué lugar podemos llegar que cuente con electricidad y agua? Queremos estar a salvo. Queremos asegurarnos de que disponemos de un lugar desde el que operar y de que nuestra presencia allí no supone un peligro ni un perjuicio adicionales», afirmó.

Paso 2: Establecer una base y empezar a trabajar con la comunidad
Una vez que han determinado a qué lugares pueden acudir con seguridad, el siguiente paso del equipo es empezar a averiguar dónde son más graves los daños. En el caso del huracán Isais, pronto quedó claro que los condados en los que tocó tierra serían un buen punto de partida.
AH&H llegó a Pensacola con tres vehículos, y uno de ellos se adelantó para evaluar el estado de las carreteras. Detrás de él le seguían un camión furgón que transportaba suministros y un tercer vehículo.
Ese vehículo de avanzada es también el que empieza a establecer contacto con la comunidad local, hablando con la gente con la que se encuentra por el camino y comenzando a identificar las necesidades.

Paso 3: Coordinarse con otras organizaciones
Desde el principio, Patrick y otros miembros del personal de AH&H empiezan a participar en las reuniones telefónicas de la VOAD (Organizaciones Voluntarias Activas en Situaciones de Catástrofe) y a reunirse con las autoridades locales encargadas de la gestión de emergencias. «Es importante conocer a muchas organizaciones colaboradoras para comprender qué están haciendo y qué están observando», explicó.
Las zonas de fácil acceso, por ejemplo, pueden recibir ayuda rápidamente por parte de otras organizaciones. En cambio, el equipo de AH&H se enteró de que una comunidad situada a unos 40 minutos al norte de Pensacola había sufrido graves daños causados por los árboles, se había quedado sin electricidad y, durante un tiempo, sin agua.
«En esos primeros momentos, estas personas suelen ser las que no solo cuentan con menos ayuda, sino que, a menudo, son las que más la necesitan», afirmó Patrick.
Paso 4: Escuchar las necesidades de las personas
Uno de los aspectos más importantes de una intervención es ajustar lo que podemos ofrecer a las necesidades reales de la gente. El equipo llegó a Florida con un camión de caja llena de lámparas solares, kits de lonas para techos y kits de higiene.
«Estamos intentando hacernos una idea de dónde resultan más útiles estos artículos», dijo Patrick. «Cada comunidad se ve afectada de una manera diferente. Así que no se trata solo de decir dónde hay más necesidad, sino dónde hay más necesidad de este tipo de artículos. Es como ir pelando capas de una cebolla».
También es importante recordar que las personas de las comunidades en las que desarrollamos nuestra labor han pasado por una experiencia terrible. Nuestra labor consiste en aceptarlas tal y como son; a veces, darles espacio para que sean ellas mismas es una de las mejores formas de ayudarles.
«Han perdido sus hogares, sus medios de vida y, en algunos casos, a miembros de su familia, ¿verdad?», dijo Patrick. «Tienen muchas necesidades, pero conservan su dignidad y su respeto, y deben ser tratados como tales».

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