Cuando dos terremotos consecutivos sacudieron la costa de Venezuela (uno de magnitud 7,2, seguido 39 segundos después por un terremoto de gran intensidad de magnitud 7,5), todo el mundo se apresuró a ayudar. Ahora, 100 días después, los titulares han pasado a otro tema, pero la necesidad de ayuda está lejos de haber desaparecido.
Mientras las familias siguen recorriendo el largo camino hacia la recuperación, el periodista local Julio Blanca visitó a nuestro equipo sobre el terreno para realizar un reportaje especial publicado por Latin America Reports, en el que se destaca la labor de ayuda humanitaria que All Hands & Hearts sigue llevando a cabo y nuestro compromiso con las comunidades afectadas. Tal y como señaló Blanca, la recuperación en lugares como La Guaira, Caracas y Aragua requiere tiempo, paciencia y un auténtico trabajo en equipo.
A continuación os ofrecemos un resumen de lo que nuestro equipo y los voluntarios locales han logrado juntos hasta ahora, y de lo que vamos a abordar en la siguiente fase de nuestra respuesta, ahora que « asistencia post-desastre » está pasando a centrarse en las labores de recuperación a largo plazo.

Así son los 100 días de apoyo
Cuando se produce una catástrofe, lo más importante que debe hacer una organización es acudir al lugar, escuchar a las familias de la zona y ponerse manos a la obra para dar una respuesta lo más rápida y eficaz posible.
Durante los primeros días, esto implica prestar apoyo a los equipos de búsqueda y rescate, suministrar agua a las zonas afectadas por la catástrofe y llegar a lugares de difícil acceso para proporcionar la ayuda que sea necesaria en cada momento. Esto podría consistir en botellas de agua, linternas, material de búsqueda y rescate, equipos de protección o acceso a Internet.
Posteriormente, las necesidades han cambiado para prestar apoyo a las familias que han perdido sus hogares y se han visto desplazadas. En los últimos tres meses, nuestro equipo ha puesto en marcha unas 150 iniciativas en los ámbitos del agua, el saneamiento y el alojamiento, que han beneficiado a más de 200 000 personas.
A continuación, te ofrecemos un breve resumen de lo que hemos logrado juntos:
- Agua potable y necesidades básicas (WASH): Se instalaron puntos de lavado de manos y sistemas comunitarios de filtración de agua, y se repartieron kits de higiene personal.
- Lugares seguros para dormir (albergues): Se construyeron duchas provisionales y se instalaron plataformas para dormir protegidas de la lluvia, tiendas de campaña, colchones y provisiones de comida para las familias y las mascotas que se alojaban en campamentos provisionales como El Campito.
- Trabajando juntos: Colaboramos directamente con los vecinos de la zona para asegurarnos de que la ayuda llegue donde más se necesita. Descubre cómo apoyamos a Aura, una heroína de la comunidad, que sirve más de 100 comidas al día.




Próximos pasos: cómo conseguir que los niños vuelvan a aprender
Satisfacer las necesidades básicas, como el agua potable y el alojamiento, es el primer paso. Pero la verdadera recuperación también consiste en ayudar a que la vida vuelva a parecer un poco más normal.
Al hablar con las familias de los campamentos de desplazados, hay una pregunta que se repite constantemente: «¿Cuándo volverán los niños al colegio?».
Incluso antes de los terremotos, ir al colegio ya era difícil para muchos niños de la región, y ahora los edificios gravemente dañados están complicando aún más las cosas. Conseguir que los niños vuelvan al colegio no solo protege su educación y los aleja de la calle, sino que también da a los padres el respiro necesario para recuperarse. Por eso estamos trabajando en:
- Espacios de aprendizaje: Construir espacios seguros y cubiertos dentro de los propios campamentos de desplazados para que los niños dispongan de un lugar luminoso y acogedor donde seguir aprendiendo.
- Rehabilitación de colegios locales: Colaboramos con organizaciones locales como Fe y Alegría y AVEC para reparar los colegios dañados, de modo que los niños puedan volver pronto a las aulas de verdad.
Nuestra labor en Venezuela está lejos de haber concluido. La recuperación tras una catástrofe es un proceso largo, pero una actuación constante proporciona un alivio duradero a las familias afectadas por la crisis.
Apoyar la recuperación a largo plazo en Venezuela
La reconstrucción tras una catástrofe no se consigue de la noche a la mañana, pero cada pequeño gesto de apoyo ayuda a las familias a dar un paso más hacia adelante.
Gracias por tu apoyo.






